En cada viaje, tu vehículo te envía señales. A veces lo hace con una luz encendida en el tablero; otras, con ruidos extraños, vibraciones o una sensación distinta al conducir. Escucharlo a tiempo puede marcar la diferencia entre un trayecto seguro y una situación de riesgo.
Desde la Cámara de Empresarios del Combustible, trabajamos junto a nuestras estaciones de servicio asociadas para promover una movilidad más segura, basada en la prevención, el mantenimiento responsable y el cuidado del consumidor.
Luces que alertan: el tablero no miente
El tablero es el primer aliado para anticipar problemas mecánicos. Estas son algunas señales que nunca debes pasar por alto:
Luces rojas – Detenerte de inmediato
- Presión de aceite
- Temperatura del motor (sobrecalentamiento)
- Sistema de frenos (ABS o nivel de líquido)
- Batería o alternador
Estas alertas indican un peligro inmediato.
Continuar la marcha puede provocar daños graves o incluso un accidente.

Luces ámbar o amarillas – Revisar cuanto antes
- Check Engine (fallas del motor)
- ABS
- Control de tracción
- Presión de neumáticos (TPMS)
No son urgencias extremas, pero sí avisos claros de que el vehículo necesita revisión profesional.
Cuando el auto “suena raro”
Durante la conducción, tu oído y tus sentidos también son aliados. Presta atención a:
- Ruidos metálicos o chirridos: posibles fallas en frenos, correas o transmisión.
- Zumbidos o rechinidos: pueden indicar problemas en rodamientos o caja.
- Vibraciones o temblores: neumáticos desbalanceados, frenos deformados o fallas en la suspensión.
- Dirección inestable: alerta sobre el sistema de dirección o el tren delantero.
Señales visibles que requieren acción
Algunas alertas se notan a simple vista y no deben ignorarse:
- Fugas de líquidos: charcos de aceite, refrigerante, líquido de frenos o transmisión.
- Sobrecalentamiento: vapor saliendo del capó o aguja de temperatura en rojo.
- Mayor consumo o pérdida de potencia: muchas veces asociados a falta de mantenimiento.

¿Qué hacer ante una alerta?
- Luces rojas: oríllate en un lugar seguro, apaga el motor y solicita asistencia. Nunca abras el radiador con el motor caliente.
- Luces ámbar: conduce con precaución hasta un taller o pedí ayuda si no es seguro continuar.
- Ruidos, vibraciones o fugas: reduce la velocidad y lleva el vehículo cuanto antes a un mecánico de confianza.
Un compromiso que va más allá del combustible
Las estaciones de servicio asociadas a la Cámara de Empresarios del Combustible no solo te acompañan en cada parada: también impulsan una cultura de prevención, seguridad vial y protección del consumidor.
Escuchar a tu vehículo, actuar a tiempo y confiar en profesionales es la mejor manera de seguir disfrutando del camino.






