Energía y combustible rumbo al 2026: qué plantean los candidatos y cómo impactará al sector gasolinero

Las elecciones presidenciales de Costa Rica del 1 de febrero de 2026 marcarán el rumbo del país en múltiples áreas, y una de las más sensibles para la vida cotidiana de los ciudadanos es la energía y el combustible.

Para el consumidor final quien carga combustible para ir a trabajar, transportar mercancías o movilizar servicios entender estas propuestas permite anticipar cómo podría evolucionar la experiencia en las estaciones de servicio en los próximos años.

Desde la Cámara de Empresarios del Combustible, reiteramos nuestro compromiso con la información objetiva, técnica y sin sesgos políticos, poniendo a disposición de nuestros asociados y del público un análisis comparativo basado en los planes de gobierno oficiales presentados ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Sobre este análisis

Este ejercicio no constituye una valoración política ni un respaldo a ninguna candidatura.
 La presentación de los candidatos se realiza en el orden oficial de la papeleta electoral, como muestra del carácter apolítico y neutral de la Cámara de Empresarios del Combustible.

El sector gasolinero: un pilar económico y social que conviene entender

Las estaciones de servicio cumplen un rol que va más allá del abastecimiento energético. Son puntos estratégicos para la movilidad nacional, la logística del comercio, el turismo y los servicios de emergencia, además de generar miles de empleos directos e indirectos en todo el país.

En este contexto, las decisiones que se tomen en materia de política energética, combustibles, regulación, precios, infraestructura y transición energética tendrán un impacto directo en la competitividad del sector y en el bolsillo de los consumidores.

El sector, además, impulsa inversión privada, contribuye al pago de impuestos y mantiene infraestructura estratégica para la seguridad energética del país.

Representación y diálogo técnico

La Cámara de Empresarios del Combustible participa activamente en espacios de diálogo y análisis técnico, promoviendo propuestas realistas que permitan una transición energética ordenada, viable y justa, sin afectar al trabajador ni al consumidor.

Independientemente de quién resulte electo, para el sector gasolinero es fundamental que cualquier política energética considere la realidad operativa de las estaciones de servicio y de los trabajadores que dependen de ellas.

“La movilidad del país sigue descansando en el combustible, y por eso es clave que los procesos de transición se den de manera ordenada, con reglas claras, seguridad jurídica e incentivos que permitan adaptarnos sin afectar el empleo ni el servicio al consumidor”, Fernando Barrantes, presidente de la Cámara de Empresarios del Combustible.

¿Qué proponen los candidatos y cómo podría reflejarse en las estaciones de servicio?

Tras revisar los 20 planes de gobierno inscritos, se identifican dos grandes grupos de enfoque:

Planes que sí desarrollan propuestas sobre energía y combustibles

Una mayoría de las candidaturas incluye capítulos o apartados específicos relacionados con:

  • Transición energética y descarbonización
  • Modernización del sector eléctrico y del ICE
  • Revisión o redefinición del rol de RECOPE
  • Introducción del gas natural como energía de transición
  • Impulso a energías renovables, generación distribuida y eficiencia energética
  • Electrificación del transporte y reducción de emisiones
  • Seguridad y soberanía energética

En algunos casos, se plantean incluso cambios estructurales al modelo actual, como la apertura del mercado de combustibles, la transformación institucional de RECOPE hacia un rol multi-energía, o el fortalecimiento de la planificación energética nacional con visión de largo plazo.

Planes con enfoque general sin desarrollo sectorial

Un grupo menor de planes prioriza temas como gobernanza, desarrollo social, seguridad y economía, sin presentar propuestas concretas o ejes específicos sobre el sector energético o de combustibles, más allá de menciones ambientales de carácter general.

La Cámara pone a disposición de sus asociados un cuadro comparativo completo de los 20 planes de gobierno, donde se detalla qué partidos incluyen propuestas sobre energía y combustibles y un resumen de sus principales enfoques.

El cierre de un gobierno y el inicio de otro: qué puede esperar el sector

Hasta el 8 de mayo de 2026 (gobierno saliente):

Costa Rica ha avanzado en su agenda de transición energética, pero el transporte continúa dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles. En este escenario, las estaciones de servicio siguen siendo centros logísticos esenciales para garantizar la movilidad y la estabilidad económica.

A partir del 8 de mayo de 2026 (nuevo gobierno):

  • Una transición acelerada implicaría inversiones en infraestructura dual.
  • Una transición gradual permitiría evolucionar sin afectar la operación ni el empleo.
  • Un enfoque conservador daría más tiempo para adaptaciones futuras.

Las estaciones de servicio forman parte de la infraestructura energética del país. Desde el punto de vista técnico, cualquier evolución del modelo debe contemplar la logística de abastecimiento, la seguridad operativa, la normativa vigente y la capacidad real de adaptación del sector.

“La incorporación de nuevas energías o servicios requiere planificación, estándares claros y tiempos adecuados, de manera que el sector pueda seguir garantizando continuidad, eficiencia y seguridad al consumidor final”, explicó José Miguel Masís, director ejecutivo de la Cámara de Empresarios del Combustible.

Más que combustible: un servicio esencial para el país

Las estaciones de servicio no son solo puntos de carga de combustible: son aliados estratégicos de la movilidad, el empleo y la estabilidad de precios para millones de costarricenses.

Las elecciones de 2026 definirán si el sector avanza hacia un rol más amplio en la movilidad sostenible o mantiene su función tradicional mientras se prepara para el futuro.

Para el consumidor, lo más importante será que las decisiones energéticas se traduzcan en servicios confiables, precios justos y una transición ordenada, sin poner en riesgo el acceso al combustible que mueve al país.