La seguridad también se despacha: el extintor como garantía visible para el consumidor

Cuando un conductor llega a una estación de servicio, su atención suele centrarse en cargar combustible y continuar el camino. Sin embargo, alrededor de ese acto cotidiano existe un sistema de seguridad diseñado para proteger al usuario, al personal y a la infraestructura. Dentro de ese sistema, hay un elemento que destaca por su visibilidad y por el mensaje que transmite: el extintor.

El extintor es una señal clara de que la seguridad está presente. Ubicado estratégicamente en cada isleta de dispensado, funciona como una garantía visible para el consumidor: aunque no deba intervenir directamente ante una emergencia, su sola presencia comunica que la estación está preparada para responder de forma adecuada.

En las estaciones de servicio se utilizan extintores de polvo químico seco, un agente capaz de interrumpir el desarrollo del fuego al eliminar uno de los elementos esenciales para la combustión. Estos equipos forman parte del plan de respuesta ante emergencias y su ubicación no es casual: cada punto está definido con criterios técnicos que permiten una reacción rápida y eficaz.

Para el usuario, el mensaje clave es claro: el extintor está ahí para protegerlo, pero su manipulación corresponde únicamente al personal capacitado de la estación. Intervenir sin el conocimiento adecuado puede poner en riesgo a quien intenta ayudar y agravar una situación que requiere manejo técnico.

Greivin Fallas, ingeniero en Salud Ocupacional de la Cámara de Empresarios del Combustible, explica que “el manejo de los equipos de emergencia debe ser realizado únicamente por el personal capacitado de la estación”, ya que una respuesta incorrecta puede generar mayores riesgos.

Fallas también señala que el personal de las estaciones asociadas recibe capacitación constante en prevención de riesgos y teoría del fuego, lo que les permite actuar de manera oportuna y segura ante una eventual emergencia, protegiendo tanto al usuario como a las instalaciones.

Desde el lado del consumidor, la seguridad también se fortalece con un comportamiento responsable. Respetar la señalización, seguir las indicaciones del personal y evitar intervenir directamente en una emergencia son acciones sencillas que contribuyen a reducir riesgos.

Junto a los extintores, otros sistemas complementan esta red de protección, como el botón de paro de emergencia —que permite detener de inmediato el dispensado de combustible— y la señalización preventiva que delimita zonas de alto riesgo. Sin embargo, el extintor sigue siendo el elemento más reconocible y el primero que comunica, de forma visual, que la seguridad está integrada en la operación diaria.

“La seguridad en una estación de servicio es el resultado de equipos visibles, protocolos claros y capacitación constante del personal”, señala Fallas. “Para el consumidor, entender que esos equipos están ahí para su protección, aunque no deba usarlos, es clave para generar confianza”.

La próxima vez que visites una estación de servicio, basta con observar a tu alrededor: cada extintor a la vista es una señal concreta de que la seguridad también se despacha, y de que tu bienestar como usuario forma parte central de la operación.