Llenar combustible en una estación de servicio es una acción cotidiana que realizamos casi de manera automática. Sin embargo, alrededor de este hábito existen mitos y prácticas poco útiles que pueden afectar el desempeño del vehículo, la seguridad personal e incluso al medio ambiente.
Desde la Cámara de Empresarios del Combustible queremos derribar esos mitos y, al mismo tiempo, compartir consejos sencillos para que cada visita a la estación sea más segura y responsable.

Mitos frecuentes en la estación de servicio
“Mecer” el carro para que entre más combustible: Algunas personas creen que mover el vehículo permite aprovechar mejor el espacio del tanque. La realidad es que no tiene ningún efecto y, por el contrario, puede provocar derrames o dañar el sistema de carga.
Llenar en la noche para que rinda más: Se suele pensar que con el calor del día el combustible se evapora. No obstante, los tanques de las estaciones se encuentran bajo tierra, en condiciones estables, por lo que no importa si se llena de día o de noche: siempre recibirá la misma cantidad.
Esperar a que el tanque esté casi vacío: Dejar que el tanque se vacíe por completo puede dañar la bomba de combustible, que depende del líquido para mantenerse lubricada y refrigerada. Lo recomendable es llenar antes de llegar a la reserva.
Agitar o “soplar” la manguera para obtener más gasolina: Las bombas están diseñadas para despachar de manera exacta la cantidad que marca el medidor. Manipular la manguera no cambia el resultado.
Pensar que el combustible rinde menos en días calurosos: Aunque es una creencia común, la temperatura exterior no influye en la cantidad recibida, ya que el combustible se mantiene a condiciones estables en los tanques subterráneos.
Hábitos recomendados para un consumo responsable
Evite el sobrellenado. Lo ideal es permitir que la pistola automática se detenga sola. Forzar más combustible puede generar derrames, pérdidas económicas y daños al sistema de evaporación del vehículo.
Revise el tapón del tanque. Un tapón mal colocado ocasiona evaporación, desperdicio y emisiones contaminantes. Asegurarse de que quede bien cerrado es un detalle sencillo que marca la diferencia.
Priorice la seguridad. Nunca fume ni encienda fósforos o encendedores cerca de las bombas. Aunque parezca evidente, aún se presentan descuidos que ponen en riesgo a todos.
Realice pagos seguros. Cancele siempre en los puntos autorizados de la estación. Evite entregar su tarjeta o efectivo en lugares no designados: la seguridad financiera también forma parte del consumo responsable.
Un compromiso compartido
Adoptar estos hábitos permite ahorrar dinero, cuidar el vehículo, proteger a los colaboradores de las estaciones y reducir el impacto ambiental.
En la Cámara de Empresarios del Combustible reafirmamos nuestro compromiso de ofrecer información clara y práctica para que cada llenado sea una experiencia segura, eficiente y responsable.



