Calidad y confianza: el verdadero combustible de una estación de servicio

Cuando llegamos a una estación de servicio buscamos más que gasolina. Queremos sentirnos atendidos con respeto, confianza y rapidez. Por eso, el trabajo de los pisteros, los colaboradores que día a día lo reciben en la bomba, es clave para garantizarle a cada cliente una experiencia positiva.

En las estaciones asociadas a la Cámara del Combustible los colaboradores de los servicentros reciben constantemente capacitaciones sobre servicio al cliente, destacando la cortesía y la atención personalizada, estos actos son la diferencia entre una simple compra y una experiencia que se recomienda a otros.

Solo en lo que va de este año la Cámara de Empresarios del Combustible capacitó a más de 600 colaboradores de estaciones afiliadas.

“En mi opinión, el elemento clave para que un cliente recomiende la estación a otros es que lo tratemos con amabilidad y le demos confianza. Un buen servicio hace que el cliente regrese y nos prefiera”, comentó Randy Moreno, colaborador de la Bomba Huacas, Santa Cruz de Guanacaste.

Para el cliente, que el pistero brinde un servicio de calidad significa mucho más que llenar el tanque:

  • Que lo atiendan con rapidez, sin descuidar los detalles.
  • Que se le ofrezca ayuda con una sonrisa y respeto.
  • Que se le brinde información clara cuando tiene dudas.
  • Que sienta que su seguridad y su tiempo son valorados.

Los consumidores opinan que, al visitar una estación de servicio, no solo se enfocan en la compra de combustible, sino que también observan detenidamente el trato que los colaboradores brindan a los clientes. Consideran importante la amabilidad, la atención y el ofrecimiento de productos dentro de la estación. Tal es el caso de los conductores Luis Zamora y José Porras.

Luis Zamora destaca que la atención personalizada y el saludo cordial al llegar hacen una gran diferencia en su experiencia como cliente. “Uno no solo viene a echar gasolina; también busca sentirse bien atendido, que lo traten con respeto y amabilidad”, afirma.

Por su parte, José Porras valora el servicio brindado y la disposición del personal para ofrecer ayuda en lo que necesita. “Cuando el personal está atento y brinda una buena atención, es claro para mí que siempre vuelvo a esta estación de servicio”, comenta.

Para María José Espinoza, colaboradora de la estación Anatot Carrillo en Liberia, la clave está en satisfacer las necesidades del cliente:

El cliente siempre busca soporte, que le cubran todas las necesidades de su vehículo, como por ejemplo el consultarle si necesita de algún servicio adicional, como verificación de los niveles de aire en las llantas, limpiar el parabrisas, entre otras.”

El servicio al cliente también impulsa las ventas

Desde la perspectiva de los administradores de las estaciones de servicio, el servicio al cliente no solo construye confianza, también fortalece el negocio.

En el caso de Emileidy Naranjo, administradora de la Gasolinera Empalme, “Para mejorar las ventas es vital que los pisteros brinden un servicio excelente, sin tener confrontación con ellos, además debemos tener presente que se conocen alrededor de 12 clientes diferentes todos los días. Si el cliente se siente bien atendido, no solo regresa, sino que además lo recomienda. Eso se traduce en fidelidad y crecimiento para todos.”

En conclusión, un buen pistero no solo llena su tanque: llena de confianza la experiencia del cliente.

Por eso, desde la Cámara de Empresarios del Combustible reiteramos nuestro compromiso en impulsar la capacitación constante de pisteros, asociados y administradores de las estaciones de servicio, para que siempre estén preparados para brindar un servicio de calidad, cercano y seguro.

Porque más que abastecer combustible, nuestro propósito es que cada visita a la estación sea una experiencia positiva que lo haga regresar con confianza.