El abastecimiento de combustibles en Costa Rica no es fruto de la casualidad. Detrás de cada litro que llega al tanque del consumidor existe una coordinación entre instituciones estatales y organizaciones privadas y gremiales. Cada grupo cumple un papel distinto, pero complementario, que asegura abastecimiento, seguridad, calidad y precio regulado.
Los actores estatales: control, regulación y abastecimiento
El Estado costarricense participa en el sector a través de distintas instituciones, cada una con responsabilidades clave:
- Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE): empresa estatal creada en 1963 y la única autorizada para importar, mezclar, almacenar y distribuir combustibles en el país. Maneja los terminales de Moín, Barranca, La Garita y Ochomogo, y utiliza el poliducto nacional para transportar el producto hasta los centros de despacho. Su misión es asegurar el suministro continuo y con trazabilidad.

- Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP): desde 1996 define el precio único que se paga en cualquier estación del país, y supervisa que la calidad del combustible y la medición de los dispensadores cumplan con estándares técnicos. Junto al CELEQ-UCR realiza inspecciones periódicas.

- Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE): fundado en 1948, dicta políticas ambientales y regula la operación de las estaciones para que cumplan con la normativa ambiental. Dentro del MINAE operan:
DGTCC (Dirección General de Transporte y Comercialización de Combustibles): fiscaliza las estaciones, regula la comercialización y controla la infraestructura de hidrocarburos.
SETENA (Secretaría Técnica Nacional Ambiental): emite la viabilidad ambiental para la construcción y operación de estaciones.

- Ministerio de Salud: otorga permisos sanitarios de funcionamiento y supervisa condiciones seguras para trabajadores y clientes.
En conjunto, estas entidades estatales garantizan que el sistema funcione bajo reglas claras, con seguridad ambiental y con un precio justo para todos los consumidores.
Los actores privados y gremiales: representación, operación y logística
Del otro lado, las organizaciones privadas y gremiales son quienes ponen en marcha el servicio en el día a día:
- Estaciones de servicio: son empresas privadas que ofrecen un servicio público regulado. Aunque cada estación tiene su propio dueño, todas deben cumplir normas estrictas de seguridad, ambiente y salud. Gracias a ellas, el combustible llega directamente al consumidor.
- Cámara de Empresarios del Combustible (CEC): fundada en 1982, representa a los dueños de estaciones en todo el país. Su labor es defender los intereses del gremio, promover buenas prácticas, capacitar a los empresarios y servir de enlace con las autoridades.

- ATRANSE (Asociación de Transportistas de Energía): agrupa a los transportistas responsables de trasladar el combustible desde RECOPE hasta las estaciones. Garantizan que la logística de distribución sea segura, eficiente y bajo normativa.

Estos actores privados aportan inversión, operación diaria y cercanía con el consumidor final.
Un sistema mixto que asegura confianza
El modelo costarricense de combustibles se sostiene en la combinación de control estatal y gestión privada: el Estado importa, regula y fiscaliza; mientras que el sector privado opera, invierte y atiende al consumidor.
Gracias a esta coordinación, cada vez que un conductor llena su tanque puede tener la certeza de que el combustible proviene de una cadena segura, fiscalizada y transparente, donde cada actor público o privado cumple un rol que hace posible un servicio confiable para todo el país.






